Anthony Strano
Introducción:
Cualquier hábito adictivo no suele responder a ninguna lógica o razonamiento, pero la persona no puede vivir sin él, ya que cuando un modelo de comportamiento se ha vivido durante mucho tiempo es difícil deshacerse de él.
Lo que hacen los hábitos es crear una sensación de vacío que necesita ser llenado, pero en la medida en que esos deseos se llenan, el vacío se agranda. Paradójicamente cuanto más se recibe más se necesita, como sucede por ejemplo con las toxicomanías Las personas que se hallan bajo la influencia de algún hábito llaman, gritan, exigen, se siente culpables, pero no pueden cambiar su situación porque no tienen el poder necesario, y muchas veces pueden ver que están bajo su influencia negativa.
Por ejemplo, el apego apasionado a una persona, a un rol, o a una posición da sensación de amor, o de seguridad, o de valía personal. En estos casos la persona se apega al objeto de su deseo del que recibe inicialmente satisfacción, pero poco a poco se hace dependiente. Esta dependencia a su vez puede desembocar en una desilusión decepción, rabia y a veces en una adicción. La persona se queda sin poder personal, como una marioneta cuyos hábitos manejan las cuerdas.
¿Cómo se crean estos hábitos? De la filosofía Raja Yoga aprendí que un hábito es una manera recurrente de pensar o actuar que, con el tiempo, se convierte en un aspecto de la personalidad extremadamente difícil de modificar.
Para vencer estos comportamientos repetidos descubrí que era necesario conectar con mi yo original. Este movimiento hacia el interior se inicia con la quietud y el silencio, lo que nos lleva a darnos cuenta de que las soluciones y el poder que necesitamos están ya dentro de nosotros. La meditación facilita esta conexión con el yo original, el alma. Al hacer este movimiento experimenté una libertad que había olvidado Me di cuenta de que podía ser libre, porque originalmente lo soy.
Al no identificarme con los "hábitos de mi personalidad" regresé a mi libertad verdadera y a mi yo pacífico. Otra ayuda es la conexión con la Fuente de Energía no física. Este Ser puede ayudarnos dándonos otra clase de energía que facilita la transformación de los hábitos. Y lo hace. Se me hizo evidente que la plenitud verdadera tiene su origen en el interior, en mi yo original. Este yo es el poder que podemos utilizar para disolver los hábitos tiránicos. Filósofos de Oriente y de Occidente han denominado "iluminación espiritual" al proceso de limpieza a través de la conexión con el yo original y con Dios.
Había pensado que la transformación de estos hábitos que gobiernan la mente y las emociones era muy difícil, pero pude ver que era fácil si uno conoce y toma conciencia del movimiento apropiado en el momento oportuno.
Me
pareció útil diseñar un mapa sencillo con cuatro movimientos diferentes que
podemos hacer al navegar en el mar de la vida. En Estambul me situé en un
puerto solitario. Valoré mi situación y al empezar a navegar encontré rutas
diferentes para situaciones distintas.
Continúa...

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