Por Ken O´Donnell El otro día puse a hervir agua para hacer un té de hierbas, pero me distraje con otra cosa y lo olvidé. Cuando finalmente regresé a la cocina, el agua estaba fría, demasiado fría para hacer nada; había vuelto por sí sola a la temperatura ambiente. Cuando el agua estaba hirviendo, no podía ni tocarla sin quemarme, pero a unos 20 grados centígrados se volvió naturalmente agradable para beber. Esto es exactamente lo que ocurre dentro de mí. La forma en que interactúo con las situaciones y las personas puede calentar mis pensamientos, mis palabras y mis acciones, incluso hasta el punto de hacerme daño a mí mismo o a otros. Pero si permanezco en mi estado natural, tranquilo y ligero, siempre puedo permitirme enfriarme de nuevo. La “temperatura ambiente” del ser es mi estado natural de paz, así que solo tengo que dejar que suceda. En su estado natural, el agua es limpia y transparente. Pero si le agrego un poco de tierra, se vuelve sucia; y si sigo agregando tierra,...
Por Elsa María Fríes En tiempos de incertidumbre, cuando el futuro parece difuso y las circunstancias cambian con rapidez, el Raja Yoga de Brahma Kumaris nos invita a volver la mirada hacia el interior, allí descubrimos un espacio de silencio y poder espiritual que nos permite cultivar virtudes esenciales: Calma, Estabilidad y Fortaleza. Estas cualidades no son solo estados emocionales pasajeros, sino energías profundas que, cuando se despiertan, nos sostienen frente a cualquier desafío. La calma es más que la ausencia de ruido, es la capacidad de permanecer sereno en medio de la tormenta. La calma surge al conectar con el alma, recordando que nuestra identidad más pura es la paz. Cuando cultivamos calma, la mente deja de reaccionar impulsivamente y se abre a la claridad. Así, la incertidumbre deja de ser una amenaza y se convierte en oportunidad de aprendizaje. Por ejemplo, en una situación de cambio la...