Cuando eres consciente y aceptas que todo a tu alrededor está en constante cambio, y que no tienes control sobre el 99,99% de ello, ¡eres capaz de aceptar el cambio como a un amigo cercano! El cambio es como un río, que fluye constantemente y mueve las cosas. El río de la vida te trae continuamente ideas, personas y situaciones; cada una es una oportunidad para enriquecerte, enriquecer a otros y aprender. El cambio es el juego del universo, que nos entretiene con el mayor espectáculo de luz y sonido de todos los tiempos. ¿Por qué no relajarse y disfrutar del espectáculo?
Por Ken O´Donnell El otro día puse a hervir agua para hacer un té de hierbas, pero me distraje con otra cosa y lo olvidé. Cuando finalmente regresé a la cocina, el agua estaba fría, demasiado fría para hacer nada; había vuelto por sí sola a la temperatura ambiente. Cuando el agua estaba hirviendo, no podía ni tocarla sin quemarme, pero a unos 20 grados centígrados se volvió naturalmente agradable para beber. Esto es exactamente lo que ocurre dentro de mí. La forma en que interactúo con las situaciones y las personas puede calentar mis pensamientos, mis palabras y mis acciones, incluso hasta el punto de hacerme daño a mí mismo o a otros. Pero si permanezco en mi estado natural, tranquilo y ligero, siempre puedo permitirme enfriarme de nuevo. La “temperatura ambiente” del ser es mi estado natural de paz, así que solo tengo que dejar que suceda. En su estado natural, el agua es limpia y transparente. Pero si le agrego un poco de tierra, se vuelve sucia; y si sigo agregando tierra,...