Un corazón ligero no es un corazón descuidado. Un corazón ligero es un corazón fuerte. Cuando alguien nos causa dolor, es fácil revivir la escena una y otra vez. Recordamos lo que dijo, cómo lo dijo, lo que deberíamos haber dicho y lo que podríamos decir la próxima vez. Sin darnos cuenta, esa persona ya no está solo presente, sino que vive en nuestra mente sin pagar alquiler. Un maestro de sí mismo recupera ese espacio con delicadeza. En lugar de pensar: "¿Por qué me hicieron esto?", puedo intentar pensar: "¿Cómo puedo responder de una manera que proteja mi paz?". En lugar de pensar: "Me arruinaron el día", puedo recordarme a mí mismo: "Todavía tengo la opción de decidir qué hacer con el resto del día". En lugar de pensar: "No puedo seguir adelante", puedo decir: "Estoy aprendiendo a dejarlo ir". Esto no significa permitir que nos traten mal. Establecer límites es saludable. Decir no puede ser pacífico. Tomar distanc...
La vida puede ser ajetreada, ruidosa y, a veces, un poco dramática. El mundo tiene sus altibajos, la gente tiene sus estados de ánimo y las situaciones inesperadas pueden surgir sin previo aviso. En un instante todo parece estar bien, y al siguiente una noticia, una conversación difícil o las palabras imprudentes de alguien pueden perturbar nuestra paz. Entonces, la verdadera pregunta es: ¿ Puedo mantenerme ligero incluso cuando la vida no lo es? Ser dueño de mí mismo no significa que nada me moleste. No significa que deje de preocuparme por el mundo o por la gente que me rodea. Simplemente significa que empiezo a tomar las riendas de mi mundo interior: mis pensamientos, mis sentimientos, mis reacciones y mis decisiones. Puede que no pueda controlar todo lo que sucede fuera de mí, pero puedo aprender a elegir lo que sucede dentro de mí. La mayoría de nosotros dedicamos mucho tiempo a intentar arreglar todo lo que nos rodea. Queremos que la gente sea más amable, que...