Algunos días nos despertamos con tanta energía y entusiasmo que decidimos mantener ese mismo estado mental durante todo el día: estables, relajados y felices. Nos visualizamos triunfando y nos aseguramos de no distraernos. Pero al instante, surge un imprevisto: algo sucede y la ira o el ego nos dominan por completo. Parece como si la escena hubiera sido creada con la única intención de romper nuestra promesa interna de estabilidad y felicidad. De igual manera, a veces nos proponemos cuidar nuestra alimentación ese día. Pero ese mismo día encontramos un menú tentador o nuestro plato favorito, y terminamos comiendo en exceso. Estas situaciones ponen a prueba nuestra fuerza de voluntad de vez en cuando. Pero la primera vez que cedemos, tendemos a rendirnos definitivamente. En lugar de decir: «Mantendré la calma el resto del día», empezamos a darle vueltas a las cosas, a criticarnos por ese fracaso, lo que agota aún más nuestra energía vital. Así, nos volvemos más vulnerables en las intera...
Vivimos en una época en la que el mundo ha experimentado grandes avances en todos los ámbitos de la vida, disfrutando de numerosas comodidades y beneficios. En general, sentimos que hemos entrado en una era moderna, repleta de tecnología y con un mundo maravillosamente conectado como nunca antes. Sin embargo, al mismo tiempo, existe una creciente preocupación mundial: aunque las personas se acercan a través de los medios de comunicación y otros medios, se distancian cada vez más en el amor y la comprensión. Además, hoy en día existen curas médicas milagrosas que no existían hace unos años, pero, a la vez, las enfermedades físicas y mentales aumentan a tal velocidad que muchos se preguntan qué está pasando en el mundo y por qué tantas personas mueren jóvenes y en circunstancias inesperadas, y por qué tantas familias pierden a sus seres queridos de forma tan repentina a causa de problemas de salud. En el mundo actual, la mente exige mucho de repente y muy pronto, y casi siempre qued...