Cuando hablas contigo mismo en tu mente, ¿a qué yo te diriges? ¿Y cómo? Normalmente, la gente no habla con su divinidad, sino con los aspectos más superficiales de su personalidad cotidiana. Y a menudo es un torrente de miedos, quejas y repeticiones sin sentido de cosas viejas. Si habláramos así con otra persona, tendríamos que disculparnos. Aprender a hablar bien a si mismo es un ejercicio espiritual. Los pensamientos del pasado y las preocupaciones por el futuro no propician una buena conversación. En cambio, aprende a hablarle a tu mente como si fuera un niño. Háblale con amor. Si obligas a un niño a sentarse, no lo hará. Una buena madre sabe cómo motivar a su hijo para que haga lo que ella quiere. Cuida bien de tu mente, enséñale pensamientos positivos para que, cuando le pidas que se siente, lo haga. Ama tu mente. Sé feliz.
Que esta semana esté llena del poder silencioso de la consciencia del alma, la libertad interior y la alegría de vivir desde tu ser superior. En nuestro día a día, a menudo nos vemos influenciados por las circunstancias, las emociones y las opiniones ajenas. Una conversación difícil, un revés inesperado o incluso nuestras propias dudas pueden fácilmente desestabilizar nuestra estabilidad interior. Sin embargo, la sabiduría espiritual nos invita a vivir desde una conciencia mucho más elevada. Imagínate situándote firmemente en el lugar de un maestro, alguien que no se deja dominar por las circunstancias, sino que se guía por la verdad espiritual. Cuando te reconoces como alma y conectas con tu naturaleza espiritual más elevada, comienza una transformación extraordinaria.Pensamientos de debilidad pierden gradualmente su poder. Las palabras de desánimo ya no surgen de forma natural. En cambio, tuspensamientos , palabras y acciones empiezan a reflejar fortaleza interior, dignidad y paz. Es...