Con frecuencia se habla del karma como si fuera algo negativo. Frases como “eso es tu karma” suelen estar cargadas de reproche o miedo. Sin embargo, el karma no es bueno ni malo ; lo que varía son las consecuencias de nuestras acciones. Toda acción tiene un efecto, y ese efecto depende de múltiples factores. Por ejemplo, un médico que utiliza un cuchillo para operar salva una vida; una persona que usa el mismo objeto con violencia causa daño. La acción externa puede parecer similar, pero la intención y la conciencia detrás de ella son completamente diferentes. El problema surge cuando solo asociamos el karma con el sufrimiento. Esto genera una visión pesimista de la vida, como si estuviéramos atrapados en una rueda inevitable de problemas. Desde esta perspectiva, la ley del karma se percibe como una prisión. Sin embargo, cuando la comprendemos desde un enfoque espiritual, el karma se convierte en una herramienta de transformación. Cada acción consciente, cada pensamiento positivo y ...
La ley del karma es una de las leyes universales más antiguas y, al mismo tiempo, una de las más malinterpretadas. Generalmente se asocia con castigo, destino o mala suerte, pero en realidad el karma es algo mucho más simple y natural: acción y reacción . Todo lo que hacemos genera un efecto. Así como inhalamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono, cada acción produce un retorno. Este principio no es exclusivo del ámbito espiritual; lo vemos constantemente en la naturaleza y en la vida cotidiana. Si sonrío a alguien, es probable que reciba una sonrisa. Si actúo con dureza, la respuesta será similar. La palabra karma proviene del sánscrito karman , que significa acción. No se trata únicamente de grandes decisiones, sino de todo lo que hacemos a lo largo del día: hablar, caminar, respirar, pensar. Incluso cuando creemos que “no estamos haciendo nada”, seguimos generando karma. Comprender esta ley nos invita a asumir responsabilidad sobre nuestra vida. No desde la culpa, sino desde ...