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Entradas

Maestro de si mismo - Parte 2

Un corazón ligero no es un corazón descuidado. Un corazón ligero es un corazón fuerte. Cuando alguien nos causa dolor, es fácil revivir la escena una y otra vez. Recordamos lo que dijo, cómo lo dijo, lo que deberíamos haber dicho y lo que podríamos decir la próxima vez. Sin darnos cuenta, esa persona ya no está solo presente, sino que vive en nuestra mente sin pagar alquiler. Un maestro de sí mismo recupera ese espacio con delicadeza. En lugar de pensar: "¿Por qué me hicieron esto?", puedo intentar pensar: "¿Cómo puedo responder de una manera que proteja mi paz?". En lugar de pensar: "Me arruinaron el día", puedo recordarme a mí mismo: "Todavía tengo la opción de decidir qué hacer con el resto del día". En lugar de pensar: "No puedo seguir adelante", puedo decir: "Estoy aprendiendo a dejarlo ir". Esto no significa permitir que nos traten mal. Establecer límites es saludable. Decir no puede ser pacífico. Tomar distanc...
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Maestro de si mismo - Parte 1

La vida puede ser ajetreada, ruidosa y, a veces, un poco dramática. El mundo tiene sus altibajos, la gente tiene sus estados de ánimo y las situaciones inesperadas pueden surgir sin previo aviso. En un instante todo parece estar bien, y al siguiente una noticia, una conversación difícil o las palabras imprudentes de alguien pueden perturbar nuestra paz. Entonces, la verdadera pregunta es: ¿  Puedo mantenerme ligero incluso cuando la vida no lo es? Ser dueño de mí mismo  no significa que nada me moleste. No significa que deje de preocuparme por el mundo o por la gente que me rodea. Simplemente significa que empiezo a tomar las riendas de mi mundo interior: mis pensamientos, mis sentimientos, mis reacciones y mis decisiones. Puede que no pueda controlar todo lo que sucede fuera de mí, pero puedo aprender a elegir lo que sucede dentro de mí. La mayoría de nosotros dedicamos mucho tiempo a intentar arreglar todo lo que nos rodea. Queremos que la gente sea más amable, que...

Relaciones - Parte 3

La expresión 'Dios es amor' encierra una verdad. El amor sólo expresa lo positivo: nunca se dirige hacia lo erróneo, sino sobre lo que es intrínsecamente bueno de una persona. El amor tiene el poder de diluir la negatividad Cuando hay amor no existe el deseo de competir o dominar al otro porque, en cierta forma, el otro soy yo mismo. Cómo valoro al otro es el reflejo de cómo lo hago conmigo mismo. El amor crea un respeto constante por todas las cosas. El amor sin respeto degenera en conveniencia; se pierde el honor. Dios nos honra a cada uno. Donde hay amor sincero nunca habrá desavenencias: cuando se cometen errores o faltas no es necesario lamentarse constantemente, ni pedir perdón una y otra vez. Ya se nos ha perdonado. El problema es que no nos perdonamos. El perdón a nosotros mismos sólo es posible cuando dejamos de hacer aquellas cosas que nos roban nuestro auto respeto Una relación con Dios nunca implica dependencia. No está coloreado con el sentimiento de posesió...

Relaciones - Parte 2

Dios no es alguien con quien regatear o a quien dar órdenes. Él escucha, comprende y ayuda sin pedir nada a cambio para sí mismo. Esto es lo que un verdadero amigo hace y Él es nuestro mejor y más fiel amigo. Una relación, sea con Dios o con un ser humano, requiere de cuidado y respeto a fin de mantener su frescura, su espontaneidad y su valor. Una relación corre siempre el riesgo de volverse aburrida y rutinaria, a menos que verdaderamente nos comprometamos. El verdadero amor no se compra, ni se vende ni se negocia. Solo puede existir si se da libremente. De la misma manera, una relación solo es verdadera cuando se escoge con libertad y sólo funciona cuando no tratamos de aprovecharnos de alguien. Desafortunadamente, a lo largo de los siglos la relación entre Dios y el ser humano ha sido impuesta a menudo a la gente por las religiones organizadas. Es esta imposición creada por el hombre la que ha dado por resultado los conceptos erróneos y los sentimientos negativos acerca de Dios...

Relaciones - Parte 1

“No debemos sólo pensar en Dios, debemos concentrarnos en ÉL. Pensar crea la teología, concentrarse crea una relación. Sólo la relación crea la experiencia." La relación es una mezcla de esencia, una fusión entre los seres, una integración de afinidades; y en especial, es una amistad basada y construida en la visión de igualdad y amor, amor que constantemente incrementa el sentimiento de autovaloración. La relación es amistad; una amistad no sólo incentiva, sino que comparte, multiplica y nutre lo mejor. Nunca sustrae o vacía, ya que hay mu- cho respeto para permitir que algo así suceda. Una verdadera relación honra la individualidad de la existencia del otro: en consecuencia, no hay ni un trazo de degradación como resultado del apego. Una relación llena de amor es el deseo más profundo del alma humana. Su experiencia y expresión dan significado y satisfacción a la vida. Ta relación nos inspira a alcanzar la felicidad más elevada y a desarrollar nuestro potencial más profund...

Tips para tu Autoprogreso - El miedo de ser

 Video:  https://youtu.be/87HvfSvs9Pc Marcelo Bulk Hay un temor que pocos quieren reconocer y casi nadie se da cuenta: hay un cierto temor en ser... Tenemos una posición, o sea ESTAMOS; TENEMOS cosas, CONVIVIMOS y TRABAJAMOS con otras personas. Además, HACEMOS tantas cosas... Y no tenemos tiempo de realmente SER... debido a eso, muchos pueden temer lo que experimentarán cuando realmente SEAN, algo que un camino de autoprogreso acaba provocando. 1. De jef@ a SER lo que realmente eres. Deja tu posición y sé lo que realmente eres, aunque sea por unos pocos minutos en el trabajo. 2. De un@ sencill@ empleado a ser lo que realmente eres. Deja tu posición y sé el rey, la reina de tu propio ser. 3. Mira tus posesiones con los ojos de quien realmente eres, cómo ellas reflejan tus valores y acomódalas a quien eres. 4. Sé lo que eres y aceptas a los demás tal cómo son. 5. Aprender es un verbo útil, convirtiendo el trabajo en equipo un entrenamiento para ser quien realmente eres. 6. Cuand...

Contentamiento

En primer lugar, comprende el descontento. El descontento es causado por una constante multiplicación de deseos. Un deseo lleva a otro hasta que nunca llega el momento en que uno se siente satisfecho. Los deseos son como trampas.  Debido a los deseos interminables, las relaciones se han vuelto muy frágiles. Hay mucha irritabilidad y enojo debido a: Apegos egoístas (a posesiones y personas) Orgullo (apego a una imagen particular de uno mismo) Cuando hay descontento, el corazón nunca puede estar en calma, pues los pensamientos negativos y derrochadores destruyen la paz. La satisfacción es el resultado de la conciencia espiritual, que permite reconocer la negatividad. Transforma tu forma de pensar. Al conectar con tu enorme potencial interior, todos tus deseos se cumplen y recuperas la paz.