Volver a lo que siempre estuvo dentro La felicidad es una palabra sencilla, pero profunda. Todos la buscamos. Todos la deseamos. Sin embargo, para muchas personas se ha vuelto un misterio: ¿por qué a veces parece tan cerca y otras veces tan lejana? La felicidad no es un premio que llega al final del camino. Es una cualidad natural del ser interior. Está dentro de nosotros, aunque a veces quede cubierta por preocupaciones, heridas, creencias o hábitos mentales. En el mundo actual, la felicidad suele confundirse con placer, éxito o comodidad. Pero esas cosas son variables. Hoy están, mañana cambian. La felicidad verdadera, en cambio, puede permanecer estable incluso en medio de circunstancias difíciles. La felicidad no significa que nunca sentimos dolor. Significa que no perdemos la luz interior. Significa que, aun atravesando desafíos, mantenemos dignidad, sentido y paz. Cuando la felicidad se vuelve un estado interior, deja de depender de la aprobación, de la comparación o del control....
El tercer equilibrio es entre Responsabilidad y Ligereza . El ángel está entregado, consagrado al servicio del mundo, pero no se lleva el pesar ni sucumbe en la acción, simplemente porque es instrumento del Divino. Está libre de los vínculos materiales y, por eso, usa bien la materia: cuerpo y cosas. Tener la conciencia de alguien sin recursos mientras se usa todo es desarrollar las alas de la libertad. El cuarto equilibrio es entre Silencio y Sonido . Usa el poder de la mente para generar energía positiva y, en el silencio, sirve a lugares vecinos y lejanos. La dulzura de sus palabras impacta como si fuese el canto de un ruiseñor. El quinto equilibrio es entre Inocencia y Sabiduría . Su pureza es tan profunda que no puede maquinar el mal. Cree en todos, incluso en aquellos a quienes nadie daría crédito. Es así, no porque le puedan engañar, sino porque ha elegido recorrer la vida desde la confianza y pavimentarla de oro. Su sabiduría está en el núcleo de su ser, como en el tuyo. So...