PARTE 2 Existen dos tipos de personas: quienes hacen que la situación se vuelva más pequeña mediante percepciones positivas y quienes la agrandan con percepciones negativas. Estas percepciones negativas se sostienen en cuatro preguntas: ¿cómo?, ¿por qué?, ¿cuándo? y ¿qué? A ellas se suman las exclamaciones “¡si!” y “¡pero!”, que intensifican la carga emocional. Cuando aprendemos a elevarnos por encima de estas preguntas y exclamaciones, dejamos de amplificar el problema. La situación existe, pero ya no nos domina. Esto es volverse inmune o estable frente a las situaciones. La energía de nuestra conciencia moldea nuestras actitudes; las actitudes influyen en nuestras percepciones, y estas se reflejan en nuestras palabras y acciones. Esto nace de una conciencia libre de pensamientos negativos persistentes. Los pensamientos son la base de la percepción: los negativos se construyen con el tiempo, pero los positivos también. Cultivar pensamientos positivos de maner...
Existen dos categorías de personas. Una hace que la situación sea más pequeña al tener maneras positivas de mirarla. La otra hace que la situación sea más grande de lo que es al tener percepciones negativas. PARTE 1 Siempre estamos aprendiendo una lección en cada paso de nuestra vida. Las situaciones reales son lecciones ocultas que llegan para enseñarnos algo en poco tiempo y para confrontarnos con preguntas profundas como: ¿cómo vivir sin un ser querido que se ha ido por la muerte o por diferencias?, ¿por qué tuve que atravesar una enfermedad o una pérdida económica?, ¿cuándo alcanzaré el éxito que deseo en medio de tantas pruebas?, o ¿qué hice en el pasado para estar viviendo ahora el distanciamiento de alguien que amo? Estas preguntas surgen naturalmente cuando la vida nos desafía y ponen a prueba nuestra fortaleza interior. Así como existe la impermeabilización frente a la lluvia, también existe la inmunidad o fortaleza ante las situaciones. Las ...