Nuestra herencia de Dios es felicidad, no sufrimiento. El verdadero amor no puede causar sufrimiento. Dios es nuestro Bienamado Padre y Madre y nos da toda la fortaleza que requerimos para superar los efectos de los errores. Sin embargo, mien-tras no asumimos la responsabilidad personal de examinarnos y cam-biar, construimos una barrera inconsciente en contra del amor de Dios: un amor que puede sanarnos milagrosamente. Dios trabaja por nuestra felicidad: nuestro Padre es el Océano de Felicidad, no el Océano de la Tristeza. El regalo que Dios da como Padre eterno es el de liberarnos del sufri miento. El amor nos da la fortaleza. Con el apoyo del amor divino no tenemos temor de los errores ni la presión de las expectativas. Para mucha gente la imagen negativa de Dios como aquel que juzga y castiga, interfiere en la relación con Él. Mucha gente puede tener esta imagen negativa muy profunda, dependiendo de su tradición social y educación. Por lo tanto a menudo, cuando se menciona el nombre...
El mejor cjemplo de dicha violación ocurre cuando un individug o un grupo de personas utilizan la fuerza en nombre de Dios para justificar sus propios objetivos, y lo llaman la voluntad o la ley de Dios. El uso de la violencia. fisica o emocional, en contra de la voluntad o de las opciones de otros, indica no sólo falta de respeto Sino una inseguridad abrumadora. Forzar a otro a creer en lo que creemos, a hacer lo que hacemos, a pensar como pensamos fundamenta nuestra incapacidad de ser libres e independientes y de comprendernos y respetarnos. El Padre respeta la eterna individualidad de cada uno de nosotros. Somos almas, únicas y valiosas, e iguales desde una perspectiva espiritual No importa si somos mujeres u hombres, si somos de diferentes culturas ○ países, no importa cuál sea nuestra religión, primero somos seres espirituales. Cuando vivimos con la visión de igualdad es muy fácil apreciar, aceptar y alentar nuestras diferencias Dios, como la Madre eterna, nos ama incondicionalmen...