Anthony Strano
Introducción:
Este libro es una relación de los movimientos que hice y que
sigo haciendo para mejorar y mantener el nivel espiritual de mi vida y de mis
relaciones. Para mí un camino hacia la calidad del ser supone disponer de una
apertura hacia la propia interioridad, una conciencia espiritual que funciona
desde una perspectiva más amplia en el espacio interior, y que encuentra
maneras y soluciones pacíficas a situaciones que nos ponen a prueba. Supone
estar atentos a que los pensamientos, palabras y acciones naveguen suavemente y
con transparencia a través de nuestra vida, sin provocar confusión ni en
nosotros. ni en los demás.
Me ha quedado claro que, para mejorar las cualidades del
ser, los progresos y la novedad requieren movimiento constante. Aunque parezca
cómodo permanecer estancado en un lugar, resulta sumamente peligroso ya que
pueden adquirirse hábitos superficiales, y poco a poco las rutinas diarias van
vaciándose de sentido. También se me hizo evidente que unas pocas "normas
básicas" son útiles para mejorar nuestra vida:
Practica la paz interior para que se convierta en algo natural: la meditación es un estilo de vida que debería integrarse en las actividades y relaciones. El fundamento de una vida de calidad es tomar conciencia de que la meditación es quietud e integración de una práctica que observa escucha, reflexiona, conecta y se concentra.
En momentos diferentes y por razones distintas necesitamos uno o más de estos aspectos. Para cambiar positivamente es imprescindible comprender nuestro interior a partir de la reflexión y la observación. No cabe duda de que la potenciación del propio ser se produce cuando se conecta con la experiencia y el espíritu de cada uno, y no únicamente con sus ideas.
La dignidad es esencial cuanto te relacionas contigo mismo y/o con el mundo, porque mantener una negatividad sutil menoscaba en último término el respeto o la serenidad. La persona serena, calmada, no pierde el control en las situaciones difíciles. La paz interior y la serenidad mantienen la propia dignidad. En un mundo cada vez más violento he necesitado encontrar caminos para vivir de forma no violenta.
Llegué a comprender que mi mundo interior de pensamientos, actitudes y valores me ayudaba a trazar estos caminos Llegado a este punto, ¡estaba convencido de que para enfrentarme al mundo exterior era imprescindible que me retrajera hacia mi interior Así que agradecí que siguiera nevando porque me daba más soledad y más tiempo!
Poco a poco me quedó claro que en mi camino, uno de mis mayores bloqueos había sido el poder de los hábitos que provocan una rigidez mental difícil de reconocer, difícil de vencer. No obstante, una vez se comprenden los hábitos es más fácil avanzar en la vida.
Con estas ideas en mente vi la simplicidad de los "movimientos" mientras intentaba comprender el significado de los "hábitos" Se me hizo evidente que los hábitos sor físicos, emocionales y mentales y que están indudablemente interconectados.
Hábitos físicos como el consumo adictivo de drogas, comida y bebida; hábitos emocionales como dejarse llevar fácilmente por el pesimismo o el abatimiento el pánico o los ataques de miedo, o ser de naturaleza vindicativa o malévola, reaccionar agresivamente o hacerse la víctima: hábitos mentales como las obsesiones, preocupaciones o el estrés excesivo.
Todos estos hábitos crean dependencias que nos esclavizan y nos
victimizan.

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