La creatividad fluye mejor a través de nosotros cuando estamos en silencio y conectados con la Fuente. Cuando permitimos que la Fuente actúe a través de nosotros, recibimos inspiración creativa en lugar de generarla por nuestra cuenta. Para ello, debemos aprender a guardar silencio y a estar abiertos.
Por un momento, dejemos atrás el mundo del trabajo, los roles y las responsabilidades. Visualicemos un hermoso cielo azul claro sobre nosotros. Mira el cielo y observa su inmensidad y tranquilidad. Respira hondo y siente la paz. Respira hondo de nuevo y siente una suave brisa en tu rostro. Tu mente comienza a sentirse tan clara como el cielo. Descansa en este espacio por unos instantes.
Desde este espacio de armonía, invita a la Fuente a obrar en ti y a través de ti. Permítete también crear un nuevo pensamiento en este momento. Dite a ti mismo:
«Soy luz. Soy amor. Soy un ser luminoso, dulce y humilde. Invito a la Fuente a obrar en mí y a crear un nuevo yo».
La luz de la Fuente te envuelve. Sientes una profunda quietud interior. Estás en contacto con lo más valioso y creativo que hay en tu interior.
Continúa absorbiendo esta energía luminosa y reconfortante. Te sientes tan renovado e inspirado. Permaneces en silencio unos instantes más. Este silencio renueva y recarga tu creatividad.
Om Shanti - Yo soy la Paz.

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