Sentirse sostenido y estar satisfecho están profundamente conectados. El sostenimiento proviene de tres fuentes.
Primero, nuestro firme compromiso de mantenernos satisfechos sin importar las circunstancias. Esto sostiene nuestra mente y nuestro corazón.
Segundo, pasar tiempo de calidad con el Alma Suprema fortalece la comprensión de dónde proviene el verdadero sustento en la vida.Tercero, encontramos sostenimiento cuando primero abrazamos el ser y luego procedemos a hacer, en lugar de lanzarnos a este mundo de hacer, competencia e imágenes.
Creemos primero un espacio espiritual para nosotros mismos y encontremos sostenimiento y plenitud a través de nuestra relación con el Alma Suprema. En este espacio, ya no corremos frenéticamente de un lado a otro, persiguiendo, compitiendo, comparando...
Cuando le niegas espacio a tu mente para la comparación, la competencia, la crítica y las quejas, entonces llega el contentamiento. Debemos eliminar esas cuatro palabras fatales para alcanzar la verdadera satisfacción. Nos entregamos a esas cuatro palabras fatales por arrogancia.
Por ejemplo, criticamos porque creemos que somos mejores que los demás. Esta es una arrogancia sutil porque creemos conocer la verdad cuando probablemente no es así.
A diferencia de esas cuatro palabras negativas, saber que un Poder Superior me ama contribuye directamente a mi satisfacción. Esto puede sonar a tópico, precisamente porque es muy cierto.
Desarrollamos fortaleza y satisfacción al aprender la forma de amar de la Fuente. Esto nos da el valor para aceptar quiénes somos y cómo somos. Cuando experimentamos verdaderamente este amor que solo puede provenir de una Fuente superior, este amor nos llena tanto que experimentamos una profunda satisfacción, seguridad y la certeza de que seremos cuidados.
Alguien mucho más fuerte que nosotros siempre está con nosotros. Entonces no tenemos necesidad ni impulso de perseguir cosas innecesarias.
Tenemos la fuerza para abandonarlas fácilmente.

Comentarios
Publicar un comentario