Para cultivar la belleza, debo convertirme en fotógrafo espiritual y carturar momentos de gracia, espirituales, de amor en mi vida. Como dice el dicho, la belleza está en los ojos de quien mira.
La idea es capturar momentos hermosos de mi vida. Estas inspiraciones, aunque sean una virtud, dan propósito y dirección a nuestras fotografías espirituales.
Imagina un lago de montaña tranquilo por la mañana. Observa la serenidad y respira hondo, y quédate tan quieto como sus aguas. Déjate envolver por la belleza de ese lago de montaña y permite que impregne tu ser mientras te quedas quieto por unos instantes y saboreas la paz que sientes.
Te sientes tan quieto y tranquilo como el lago de montaña. En este estado de quietud, elige tu palabra clave del día. Elige algo que te inspire, un valor que aprecies. Digamos que tu tema del día es la bondad.
Ahora, saca tu cámara espiritual y piensa en al menos un momento de bondad que hayas presenciado o ofrecido a alguien. Tómate unos instantes para volver a tu centro de quietud y ahora piensa de nuevo en tu foto de bondad. Recuerda, para empezar, solo necesitamos reflexionar sobre una interacción. Sigue reflexionando sobre esta interacción. Sigue tomando instantáneas de esta interacción desde todos los ángulos.
Después de un poco de práctica, comenzarás a sentir la belleza de la bondad a tu alrededor. Te darás cuenta de pequeñas cosas que parecen tan ordinarias, pero que son hermosas muestras de bondad.
Comenzarás a sentir la belleza, la paz, a medida que se manifiesta en tus interacciones cotidianas.
Ahora: tómate un tiempo para recordar que eres espíritu. Eres intrínsecamente hermoso/a y tienes el poder de ver la belleza. La única razón por la que perdiste el contacto con la belleza es porque olvidaste tu lente interior. Eres luz, eres eterno/a y eres encantador/a.
Om Shanti - Yo soy Paz.
Por BK Shireen Chada

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