La palabra entusiasmo deriva del griego antiguo y significa: "lleno del espíritu de Dios". El verdadero entusiasmo surge cuando consagramos nuestra energía a la Fuente y cuando vivimos en nuestro verdadero ser.
Lo opuesto al entusiasmo es la pereza de espíritu. Podemos estar ocupados con preguntas, preocupaciones, lo que la gente dice y hace, nuestra mente está atrapada en los mismos viejos patrones de pensamiento. Y, cuando nuestra mente se bloquea, entonces hay una falta de interés real.
Para alejarnos de esta falta de motivación y ir hacia el entusiasmo, debemos aprender a trabajar desde la energía divina de la Fuente.
Imagínate sentado, contemplando una hermosa puesta de sol sobre el océano. Estás contemplando los rayos dorados y anaranjados del sol que acarician las olas del océano. Mientras observas las olas, imagina que todas tus escenas y situaciones se desvanecen de tu mente.
Ahora, visualiza la luz dorada de la Fuente que viene hacia ti desde el Sol. Rayos de luz, amor y aceptación te inundan. Sientes que esta es la energía más pura y elevada. Sabes profundamente que la Fuente siempre estará ahí para ti y jamás abusará de tu confianza.
Permítete en este momento conectarte con la luz Divina. Esta luz llena cada rincón de tu mente. En este espacio, dite a ti mismo: «Entrego mi energía a esta Fuente. Entrego mis talentos e ideas».
Comienzas a sentirte infundido por un tipo diferente de energía: una emociónpura y limpia.
Con esta sencilla práctica de conectar y recibir energía de la Fuente, aprendes a simplemente estar en paz. Descubres tu entusiasmo por la vida, tus pasiones y tus alegrías. Esto renueva tu vida y te lleva a un lugar de entusiasmo.
Om Shanti - Yo soy Paz.

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