Vivir una vida libre de viejos hábitos te fortalece emocionalmente y te llena de las herramientas necesarias para alcanzar el éxito en cualquier situación.
Por lo tanto, dedicar tiempo a la introspección al final del día nos ayuda a prepararnos para el día siguiente y actuar en consecuencia.Los viejos hábitos dominan nuestros pensamientos e impiden que alcancemos la paz y la satisfacción interior. Así que, al comenzar el día y emprender tus actividades, proponte experimentar satisfacción interior en todos los ámbitos de la vida. Lo lograrás manteniéndote en sintonía con tu esencia original de pureza, paz y alegría. Donde hay pureza mental, hay paz y alegría.
La pureza se define como la limpieza mental completa, libre de los cinco grandes enemigos del alma. Estos cinco vicios dañan la esencia del alma y disminuyen su calidad en términos de virtudes. La pureza no se limita a la ausencia de un vicio en particular, sino que abarca la calidad integral del alma en un sentido holístico. La pureza holística implica una mente completamente libre de todos los vicios; por ejemplo, el uso excesivo de la ira para lograr objetivos es un vicio, pero la asertividad para conseguirlos no lo es. Asimismo, el uso excesivo de la codicia para alcanzar grandes cosas en la vida es un vicio, pero ser razonablemente ambicioso para lograrlas no lo es.
Otro ejemplo: amar a los miembros de la familia con alegría no es un vicio, pero el apego excesivo que a veces causa tristeza sí lo es. De igual manera, tener autoestima y sentirse feliz con las propias habilidades y talentos no es un vicio, pero volverse egocéntrico y alardear de ellos sí lo es.
Por lo tanto, la pureza significa conocer todos los vicios y sus diferentes matices, y mantenerse libre de ellos.

Comentarios
Publicar un comentario