Ir al contenido principal

5 formas de ser asertivo en las relaciones

1. Exprese su punto de vista de manera pacífica y respetuosa: a menudo, en diferentes situaciones de la vida, nos enojamos cuando los demás no están de acuerdo con nosotros y no respetan nuestra opinión. Sentimos que esto está mal y sentimos la necesidad de hacer algo al respecto. Podemos compartir nuestra opinión y también explicar por qué eso es beneficioso en la situación, pero sin tener ningún ego y con mucha paz y respeto.

2. Asegúrese de que los sentimientos del otro no sean heridos - La espiritualidad nos enseña que ser agresivo va en contra de la bondad de las relaciones humanas y ser asertivo no está mal si se usa de manera correcta sin causar dolor a la otra persona y sin dominar los sentimientos de la otra persona. Así, la asertividad se puede utilizar donde sea necesario y las situaciones se pueden llevar a su destino de éxito.



3. Tómese el tiempo para dar su punto de vista, no juzgue: una dimensión espiritual muy importante de las relaciones es pensar antes de hablar porque las palabras una vez dichas no regresan y además una vez que la otra persona las ha escuchado no las olvida. Entonces, ser asertivo es bueno, pero no debemos abusar del poder y hacerlo parte de las conversaciones de manera positiva.

4. Haga del amor de Dios parte de su naturaleza asertiva. Recuerde que la asertividad debe estar llena del amor y la bondad de Dios. Sólo entonces es eficaz. El amor de Dios es importante porque también nos llena de amor espiritual por la otra alma y también nos hace solidarios lo cual es muy importante a la vez que somos asertivos. Además, el amor en nuestro corazón garantiza que no seamos francos y al mismo tiempo asertivos, sino que seamos muy suaves.

5. Escuche la opinión del otro y compréndala. En las relaciones, es muy importante escuchar y comprender profundamente lo que la otra persona está tratando de decir. De lo contrario, la asertividad puede ser muy mal utilizada y afectar negativamente a las relaciones. Cuanto más escuchemos la voz del corazón de la otra persona, más podremos satisfacerla con nuestra asertividad y comprensión mutua.

Comentarios