¿Alguna vez has cogido el teléfono durante dos minutos y luego te has dado cuenta de que han pasado 20 minutos?
¿Alguna vez te has encontrado navegando sin parar, incluso cuando habías planeado no hacerlo?
Si es así, no estás solo.
La pregunta es: ¿Estás usando tu teléfono o tu teléfono te está usando a ti?
Vivimos en una época en la que nuestros teléfonos móviles se han convertido en una extensión de nuestras manos. Desde el momento en que nos despertamos hasta el momento en que nos vamos a dormir, el teléfono está con nosotros: durante las comidas, en el trabajo e incluso en las conversaciones con seres queridos.
Pero ¿cuándo esta comodidad se convierte en una adicción?
Si tu atención se desplaza constantemente hacia tu teléfono, incluso cuando estás ocupado con algo importante.
Si planeabas usar tu teléfono durante dos minutos pero
terminaste gastando 20.
Si revisas tu teléfono a primera hora de la mañana y a
última hora de la noche.
Si tu teléfono es más importante que las personas sentadas a
tu alrededor.
Entonces, es hora de afrontar la verdad: esto no es un uso normal; es adicción.
2. La próxima generación nos está observando: la adicción al teléfono
Es posible que aún tengamos la oportunidad de controlar nuestra adicción al teléfono, ya que empezamos a usarlos cuando teníamos entre 20 y 30 años. Pero ¿qué pasa con nuestros hijos? Hoy en día, niños de tan solo tres o cuatro años se están volviendo adictos a las pantallas.
Si no nos liberamos de este hábito, ¿cómo podemos esperar que lo hagan ellos?
Un padre adicto a su teléfono no puede enseñar a su hijo a vivir sin él.
Entonces, ¿qué podemos hacer?
Continúa...

Comentarios
Publicar un comentario