3. El silencio del alma: reconexión con la esencia espiritual
En su nivel más profundo, el silencio es una experiencia del alma. El Raja Yoga enseña que el ser humano es esencialmente un alma consciente, pacífica y plena, que utiliza la mente y el cuerpo como instrumentos. Sin embargo, al identificarse excesivamente con los roles, las situaciones y el ruido externo, el alma pierde contacto con su verdadera naturaleza.
El silencio espiritual es el espacio donde el alma recuerda quién es. En la quietud, emerge una sensación de sentido, propósito y conexión interior. Este silencio no depende de las circunstancias externas, sino de una relación consciente con el Ser Supremo, fuente de paz y energía espiritual.
Cuando el alma se sumerge en este silencio, experimenta una profunda renovación. Surgen cualidades naturales como la claridad, la fortaleza interior, el amor y la estabilidad. Desde este estado, la persona actúa en el mundo con mayor coherencia, compasión y serenidad. Así, el silencio se revela como la medicina más elevada: una que no solo sana el cuerpo y la mente, sino que despierta y fortalece el alma.

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