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Dos enfermedades del alma: Duda y Preocupación

 Por Carmen Alicia Fríes

"La Organización Mundial de la Salud dice que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social". Salud también se define como el estado en que no se tiene ninguna lesión ni se padece ninguna enfermedad y se ejercen con normalidad todas las funciones. El concepto de enfermedad más común es: Alteración más o menos grave de la salud. La Real Academia Española va un poco más allá al decir: “Pasión dañosa o alteración en lo moral o espiritual”.

Cuando comentamos que alguien es saludable, por lo general lo hacemos basados en su aspecto o en su comportamiento y proceder. Para decir que el alma, que no podemos ver, está saludable, entonces nos queda considerar su proceder, su comportamiento, vale decir, sus actuaciones y su sentir, exteriorizado mediante las emociones, en algunas ocasiones expresado con acciones, ¿y cuando no son expresadas?

En estos tiempos la duda y la preocupación, son las enfermedades que más afectan al ama alterando el bienestar y funcionamiento del ser.

La duda podemos definirla como la incapacidad de decidir y trae como consecuencia el no ser capaz de dar una dirección a la vida. Entonces surgen los “¿por qué? y ¿cómo?”. Frases como: “Debería haber sido así”, también son expresiones de duda. Tener pensamientos de duda lleva al fracaso de antemano, la duda crea un obstáculo en tener fe en lo que se hace. Para sanar la incredulidad, el ejercicio de la meditación dirigido a reconocerte como lo que en verdad eres y a trabajar en las creencias sembradas tiempo atrás por comentarios hechos sin pensar u opiniones de otros, poco a poco te ayudará a experimentar la fe en ti mismo, en tus decisiones. A aprender a tener un pensamiento determinado. Y la fe se acrecienta con cada acierto que reconoces.

La preocupación surge cuando se está totalmente bajo la influencia de la situación y la mente crea interrogantes, pregunta tras pregunta, sin tener ninguna respuesta. El resultado es un desperdicio en la mente de tiempo y energía, expresado en el estrés. Cuando existe el apego al mío, nace la preocupación por lo físico, “¿Por qué se comporta así?” “Si lo pierdo, ¿Qué haré?” Al ser conscientes de que cada uno hace lo que tiene que hacer, vamos eliminando la preocupación por los demás y sus acciones. La tarea se arruina cuando hay preocupación, pues se nubla la visión del camino hacia el éxito. Entonces a pensar menos.

La verdad te libera y el poder de la verdad da valentía. Cuando obras bien esto crea confianza en ti. 

No dejes que la mente se perturbe por algo del cuerpo.

La felicidad es nutrición, permanece en felicidad y olvidarás el dolor del cuerpo, esto ayuda a sanar el alma.


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