Para cambiar nuestro destino, necesitamos crear los pensamientos correctos y, para que eso suceda de manera natural, necesitamos consumir información pura.
En esta era de la información, existe un desbordamiento de conocimiento. ¿Nos detenemos a revisar la calidad de la información que estamos consumiendo? ¿Importa o podemos escuchar, leer y ver todo lo que se nos ofrece? Así como el alimento es una parte vital de nuestro cuerpo, la información es el alimento de la mente. Cada información que consumimos se convierte en la fuente de nuestros pensamientos. Cada pensamiento va seguido de un sentimiento. Los sentimientos, con el tiempo, desarrollan nuestra actitud. La actitud se expresa en acciones. Cualquier acción repetida se convierte en un hábito. Todos nuestros hábitos juntos conforman nuestra personalidad. Nuestra personalidad irradia energía y, según la ley del karma, la misma energía que emitimos es la que recibimos, lo cual se convierte en nuestro destino. Tomemos conciencia de este proceso interno y observemos el impacto de nuestros pensamientos en nuestro destino y la influencia de la información en nuestros pensamientos. Fórmula simple: Información = Destino.
Tomemos escenas sencillas de nuestra vida y observemos cómo reaccionamos: tu hijo no ha llegado a casa y no responde el teléfono… ¿son naturales los pensamientos de preocupación, ansiedad o accidente? Has trabajado muy duro en una tarea y recibes críticas a cambio… ¿son naturales los pensamientos de dolor? Esperas que alguien se comporte de cierta manera y simplemente no parece entender… ¿son naturales los pensamientos de irritación y enojo? Vivimos en un mundo donde emociones incómodas como el estrés, la ira, el rechazo, el dolor, los celos y el resentimiento son llamadas naturales. Esta cadena de emociones significa que estamos creando una mente perturbada, un cuerpo enfermo y relaciones conflictivas.
Queremos un destino de paz, amor, felicidad, salud, prosperidad y armonía. Para cambiar nuestro destino, necesitamos crear los pensamientos correctos y, para que eso suceda de manera natural, necesitamos consumir información pura. Detente y revisa la calidad de la información con la que alimentas tu mente a diario. Muy a menudo, nos estamos alimentando de información llena de terror, violencia, odio, burla, impureza, manipulación… lo cual se refleja en nuestro destino actual. La próxima vez que recibamos cualquier información, necesitamos verificar si es la dieta adecuada para estar sanos espiritual, emocional, física y socialmente. Si no lo es, no la leamos ni la absorbamos, así como rechazamos comer alimentos que no nos hacen bien. Leer información negativa y compartirla con amigos crea un karma profundo de irradiar energía negativa y esta energía colectiva es la que hace que nuestro mundo sea como es hoy.
Comencemos el día con diez minutos de información saludable. La información espiritual puede ser nuestra amiga en este camino. Es una información llena de sabiduría y de profundas comprensiones que nutren la mente y nos fortalecen para crear pensamientos correctos en cada situación y elegir un destino hermoso cada día. Frente a un desafío o simplemente cuando estamos un poco confundidos… nuestra amiga siempre está con nosotros.
Basta con leer un pequeño fragmento de información espiritual, leer cada palabra y sentir cómo la mente se fortalece para atravesar el desafío de una manera digna.
Crear un destino de nuestra elección… ¡está a solo un pensamiento de distancia!

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